El gobernador Manolo Jiménez Salinas planteó tomar como referencia el modelo de Texas para desarrollar la explotación de gas en Coahuila, mediante un esquema en el que empresas especializadas participen en la actividad y los gobiernos reciban regalías por el aprovechamiento del recurso.
Al hablar sobre la manera en que eventualmente podría operar esta nueva actividad económica, el mandatario consideró que la experiencia del estado vecino puede servir como referencia para definir el modelo que se aplique en territorio coahuilense.
“Hay que ver el modelo tejano, ¿para qué andamos inventando cosas? Hay que ver el modelo tejano cómo funciona y más o menos replicarlo, donde quienes conocen del tema se encarguen y que los gobiernos reciban las regalías”, señaló.
Jiménez Salinas informó que ya se han sostenido conversaciones con diferentes sectores de esta industria, tanto públicos como privados, además de mantener acercamientos con la Federación para dar seguimiento a la posibilidad de desarrollar estos proyectos.
Sin embargo, precisó que el inicio de la explotación no depende del Gobierno de Coahuila, sino de las disposiciones y regulación que establezca el Gobierno Federal.
El gobernador consideró que, una vez cumplidas esas condiciones, esta actividad podría desarrollarse en el corto plazo y generar una nueva dinámica económica en el estado.
Entre los beneficios que mencionó se encuentran la generación de empleos, mayores ingresos para Coahuila y la Federación, nueva infraestructura y una mayor producción energética en México.
Además, planteó que parte de los impuestos generados por esta actividad podría convertirse en un fondo destinado a infraestructura, particularmente en las regiones donde se desarrollen los proyectos.
“La misma dinámica logística de esta actividad económica demandaría más infraestructura”, explicó.
Respecto al uso de agua, Jiménez señaló que Coahuila cuenta con plantas tratadoras y sostuvo que podría utilizarse agua tratada para los procesos de explotación.
El mandatario también puso como referencia la actividad que se desarrolla del lado de Texas, a pocos kilómetros de la frontera con Coahuila, y sostuvo que las nuevas tecnologías permiten realizar estos procesos bajo mayores controles.
Por ahora, Jiménez reiteró que la decisión final dependerá de la Federación y de las reglas que se establezcan para permitir el desarrollo de esta actividad en México.