El Movimiento Estudiantil Burros Pardos presentó un pliego petitorio de 13 puntos para negociar con las autoridades del Instituto Tecnológico de Saltillo (ITS) una solución a las inconformidades que mantienen bloqueados ambos sentidos del bulevar Venustiano Carranza.
El documento fue leído públicamente por uno de los estudiantes frente al grupo de manifestantes y reúne exigencias relacionadas con transparencia financiera, atención a denuncias de violencia sexual, representación estudiantil, condiciones académicas y mantenimiento de las instalaciones.
Entre las principales demandas destaca la realización de una auditoría externa e independiente de los ingresos y egresos del Tecnológico, cuyos resultados deberán presentarse a la comunidad estudiantil. También solicitan un programa semestral de rendición de cuentas que permita conocer presupuestos, gastos y avances de proyectos institucionales.

Solicitan atención a denuncias de violencia sexual
En materia de violencia de género, los estudiantes exigen medidas administrativas y preventivas ante denuncias de violencia sexual, incluida la separación preventiva de funciones o la no renovación de contratos temporales cuando exista fundamento legal, mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes.
Además, proponen crear un comité femenino estudiantil autónomo, independiente de la administración y de la representación estudiantil actual, para acompañar a las víctimas, canalizar denuncias y vigilar que los procedimientos reciban seguimiento. Los manifestantes señalaron que algunas de estas exigencias responden a casos de docentes denunciados por presuntas conductas de violencia sexual que, según afirmaron, han continuado trabajando en la institución.

Plantean cambios en representación e infraestructura
Otra de las peticiones centrales es la renuncia del actual Comité Ejecutivo de la Sociedad de Alumnos (CESA) o, en su defecto, una revisión formal de su gestión que permita determinar si procede su destitución. También demandan investigar el manejo de sus recursos y establecer mecanismos que garanticen independencia frente a intereses partidistas.
El movimiento plantea, asimismo, la creación de un comité autónomo de vigilancia estudiantil, ajeno a la dirección y al CESA, encargado de supervisar el cumplimiento de los acuerdos. En el ámbito comercial, exige regular la participación de negocios externos en eventos del plantel y establecer convocatorias transparentes que den oportunidades a estudiantes emprendedores.

Respecto a la infraestructura, los alumnos solicitan un informe sobre las condiciones de la alberca institucional, una auditoría de los recursos destinados a ese espacio y un programa de rehabilitación con plazos definidos para su reapertura segura.
El pliego también contempla mejorar la limpieza y el mantenimiento de aulas, sanitarios, áreas de descanso y espacios recreativos, garantizar el suministro de insumos básicos, ampliar las plazas docentes y contar con profesores capacitados tanto durante los semestres regulares como en los cursos de verano. A ello se suman exigencias de seguridad, materiales y renovación del Centro de Cómputo.
Durante la lectura, el representante estudiantil explicó que los 13 puntos fueron integrados con aportaciones de alumnos de distintas carreras y que algunos retoman compromisos de la protesta de 2023, conocida como El Tec no es cantina, debido a que consideran que varias de aquellas solicitudes permanecen sin atender.
La presentación del documento constituye un paso para abrir las negociaciones con la dirección del Tecnológico y buscar una solución al bloqueo vial. Sin embargo, al momento de su lectura no se había confirmado un acuerdo definitivo ni la reapertura del bulevar Venustiano Carranza.