La temporada de graduaciones representa una oportunidad para que decenas de comerciantes incrementen sus ingresos y fortalezcan la economía familiar. Fotógrafos, vendedores de globos, arreglos florales, peluches y otros artículos alusivos a estas celebraciones aprovechan estas fechas para instalarse en los puntos donde se realizan las ceremonias y ofrecer sus productos a familiares y padrinos de los estudiantes.
Uno de los sitios donde mayor actividad comercial se registra es en las inmediaciones del Parque Las Maravillas, donde desde temprana hora los vendedores preparan sus puestos con ramos, detalles, recuerdos y servicios fotográficos. La mayoría coincide en que, aunque existen jornadas con pocas ventas, esta época del año suele representar una de las mejores para obtener ingresos adicionales.
Los comerciantes señalaron que cada ceremonia de graduación significa una nueva posibilidad de vender y ayudar al sustento de sus hogares. Por ello, buscan ofrecer opciones para todos los presupuestos, conscientes de que muchas familias desean entregar un detalle especial a los graduados. Para quienes dependen del comercio informal, esta temporada es una de las más esperadas del año por el movimiento económico que genera.
Sin embargo, algunos vendedores denunciaron que, además de enfrentar la competencia y los días de bajas ventas, también deben cubrir un cobro de 500 pesos para que se les permita trabajar en los alrededores del Parque Las Maravillas. Aseguran que dicho pago es solicitado por vigilantes del lugar y que no reciben ningún recibo oficial ni existe claridad sobre si ese dinero ingresa a la administración del parque o si se trata de un cobro irregular. Ante esta situación, surge el cuestionamiento sobre quién se beneficia realmente de ese recurso y si estas prácticas cuentan o no con el conocimiento de las autoridades responsables del recinto. Esa respuesta, por ahora, sigue pendiente.