En un nuevo capítulo de esta historia, que parece una telenovela coreana, Elías, el paramédico que dijo haber encontrado al bebé en un contenedor de basura, terminó por confesar que hizo ésto para no hacerse cargo del pequeño de unas horas de nacido. Afirmó que su situación económica no le permitía asumir la responsabilidad paterna de un tercer hijo.
El rescatista de Protección Civil de Castaños sostuvo que su intención fue que las autoridades del DIF o de la PRONNIF recogieran al pequeño y lo dieran en adopción. Ahora es acuasado del delito de abandono de incapaz, y permance recluido en su domicilio con un brazalete electrónico y vigilancia permanente para que no huya mientras se le sigue el proceso judicial en el juzgado penal del Distrto de Monclova.
El paramédico Elías “N” enfrenta un proceso penal luego de que la Fiscalía General del Estado determinó que inventó el supuesto hallazgo de un bebé abandonado en un contenedor de basura en Castaños, con el propósito de ocultar que él y la madre del recién nacido no deseaban hacerse cargo del menor debido a problemas económicos.
El delegado regional de la Fiscalía, Everardo Lazo Chapa, informó que las investigaciones descartaron por completo la versión difundida inicialmente. A través del análisis de videograbaciones y otros medios de prueba, el Ministerio Público estableció que el bebé nunca fue abandonado y permaneció en todo momento bajo el resguardo del propio paramédico.
Caso bebé en Castaños: investigación desmiente versión del hallazgo
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el nacimiento ocurrió mientras ambos atendían un servicio de emergencia. Posteriormente, Elías “N” trasladó a su pareja hasta su domicilio y después acudió ante las autoridades asegurando que una mujer le había advertido sobre el llanto de un recién nacido dentro de un contenedor de basura.
La Fiscalía concluyó que esa versión fue creada para justificar la entrega del menor sin revelar que se trataba de su propio hijo. Durante las indagatorias, el imputado reconoció que tomó esa decisión porque consideraba que él y la madre carecían de recursos suficientes para mantener al recién nacido.
Everardo Lazo Chapa explicó que, aunque la intención de ambos era no hacerse responsables del bebé, jurídicamente no se configura el delito de abandono. Precisó que el menor nunca estuvo en estado de desamparo ni fue expuesto a un riesgo real, ya que tras su nacimiento recibió atención médica en un hospital y posteriormente quedó bajo la tutela de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia.
Asimismo, indicó que la madre no enfrenta cargos penales debido a que nunca emitió declaraciones falsas ante una autoridad. Su comparecencia ocurrió cuando la investigación ya había esclarecido la verdadera secuencia de los hechos.
Falsedad en declaraciones concentra el proceso penal
El delegado regional señaló que el delito que la Fiscalía busca acreditar es el de falsedad en declaraciones, al considerar que fue el paramédico quien proporcionó información inexistente que provocó la movilización de cuerpos de auxilio, corporaciones de seguridad y personal ministerial.
Explicó que el Código Penal contempla para ese ilícito una pena de hasta ocho años de prisión, por lo que corresponderá al Poder Judicial determinar la responsabilidad del acusado y, en su caso, la sanción que proceda.
Durante la audiencia inicial de control, la defensa de Elías “N” solicitó la duplicidad del término constitucional para preparar su estrategia jurídica, petición que fue concedida por el juez, quien aplazó la resolución sobre su situación legal.
Mientras continúa el proceso, el juzgador impuso como medidas cautelares el resguardo domiciliario, el uso de un brazalete electrónico y vigilancia permanente, con el objetivo de garantizar la comparecencia del imputado durante las siguientes etapas del procedimiento.
Lazo Chapa reiteró que la investigación confirmó que nunca existió el abandono del recién nacido en un basurero, por lo que el caso dejó de centrarse en un supuesto delito contra el menor y se enfoca exclusivamente en la declaración falsa presentada por el paramédico ante las autoridades, conducta que dio origen al despliegue institucional para atender un hecho que nunca ocurrió.