Don Rosendo Flores era policía y se encontraba de turno aquella noche del 5 de octubre de 1972, cuando la tragedia ferroviaria del Puente Moreno sacudió a Saltillo.
Al llegar al lugar, se encontró con una escena que, asegura, quedó grabada para siempre en su memoria: decenas de cuerpos entre los restos del tren y un panorama de dolor que resultaba difícil de asimilar.
Han pasado 54 años, pero aquella experiencia permanece intacta y, al recordarla, reconoce que es algo que nunca ha podido olvidar ni superar y que todavía le provoca profunda tristeza.
El “Trenazo” movilizó a policías, rescatistas y ciudadanos
El llamado “Trenazo” ocurrió alrededor de las 23:25 horas y rápidamente movilizó a policías, cuerpos de rescate y ciudadanos que acudieron para auxiliar a los sobrevivientes y recuperar a las víctimas.
La magnitud del accidente convirtió aquella noche en una de las más dolorosas para Saltillo, con escenas que quedaron marcadas en quienes participaron directamente en las labores de emergencia.

Con el paso de los años, la cifra oficial de fallecidos se ha ubicado en más de 400 personas, aunque existen versiones que señalan que el número pudo ser mayor debido al sobrecupo que llevaba el convoy, que presuntamente transportaba alrededor de mil 750 pasajeros.
También se ha documentado que cerca de 200 cuerpos fueron enviados a una fosa común, mientras que otras víctimas permanecieron desaparecidas y algunas más pudieron ser identificadas por sus familias.

Las víctimas del Puente Moreno permanecen en la memoria de Saltillo
Cada año, cuando se aproxima esta fecha, hay personas que regresan al lugar donde descansan algunas de las víctimas para limpiar y arreglar las tumbas, colocando flores y colores que contrastan con el paso del tiempo.
Es una forma de mantener viva la memoria de quienes murieron aquella noche, pero también de recordar que hubo víctimas cuyos nombres y familias quedaron en el olvido, mientras Saltillo continúa cargando con la historia de aquella tragedia.
