La fuerte tormenta que azotó la Franja de Gaza este sábado provocó inundaciones en campamentos de desplazados y dejó a miles de personas en situación de emergencia.
La Defensa Civil gazatí informó que recibió más de mil 500 llamadas de auxilio de habitantes cuyas tiendas de campaña y refugios resultaron afectados.
Desde las primeras horas del día, las precipitaciones y los fuertes vientos provocaron inundaciones en distintos puntos del territorio palestino.
De acuerdo con la Defensa Civil, campamentos enteros quedaron bajo el agua, por lo que sus equipos realizaron diversas operaciones para auxiliar a la población desplazada.
Despliegan equipos de rescate ante las inundaciones en Gaza
Ante la magnitud de la emergencia, la Defensa Civil anunció el despliegue de 30 equipos en diferentes zonas de la Franja de Gaza para atender los reportes y responder a las solicitudes de ayuda.
Entre los incidentes registrados durante la mañana se encuentra el derrumbe parcial de un edificio de tres pisos, ubicado cerca del Club Ahli, en el campamento de refugiados de Nuseirat, en la zona central de Gaza.
Los residentes del inmueble fueron evacuados y, según el reporte de los rescatistas, no se registraron personas heridas.
En el norte del territorio, otro operativo permitió rescatar a un joven al que le cayó encima el techo de una construcción. Aunque quedó atrapado por el derrumbe, no sufrió lesiones de gravedad.
Gazatíes enfrentan otro invierno en refugios deteriorados
La tormenta agrava las condiciones de vida de la población desplazada, que enfrenta su cuarto invierno en tiendas de campaña desgastadas y edificios dañados, debido a las restricciones israelíes y la falta de financiamiento.
De acuerdo con datos del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), alrededor de 1.65 millones de personas en Gaza permanecen en estas condiciones, un año después del inicio del presunto alto el fuego, que no ha conseguido detener los ataques diarios israelíes.
Imágenes difundidas desde el territorio palestino antes del amanecer mostraron calles convertidas en corrientes de agua, lonas arrastradas por el viento y tiendas inundadas, donde familias enteras resguardaban sus pertenencias.