Más de 85 millones de personas permanecen este sábado bajo alertas por calor “mayor” o “extrema” en Estados Unidos, ante un nuevo incremento de las temperaturas que afectará principalmente al sureste del país durante los próximos días.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), los termómetros se acercarán a los 40 grados centígrados durante el fin de semana, mientras que la sensación térmica podría llegar hasta los 46 grados.
Actualmente, alrededor de 71 millones de personas están bajo alerta por altas temperaturas, mientras que casi 16 millones permanecen bajo avisos de calor extremo.
El NWS advirtió que permanecer varios días consecutivos expuestos a condiciones de intenso calor puede incrementar el riesgo de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas.
El organismo prevé además que el episodio de calor avance hacia zonas costeras a partir del lunes. Para el miércoles, casi 100 millones de personas podrían encontrarse bajo algún nivel de alerta, principalmente en Mississippi, Georgia y Florida.
Un verano marcado por temperaturas extremas
La nueva ola de calor se suma a una temporada particularmente calurosa en Estados Unidos. Una de las más intensas comenzó durante el fin de semana del 4 de julio, Día de la Independencia, y dejó alrededor de 30 personas fallecidas.
Además, julio pasado se convirtió en el mes más caluroso registrado en la historia de Estados Unidos, según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
La temperatura promedio en el territorio continental fue de casi 25 grados centígrados, equivalente a 76.9 grados Fahrenheit.
Las condiciones de altas temperaturas, combinadas con la sequía, también han favorecido el surgimiento y la propagación de incendios forestales en distintas zonas del país.
En lo que va del año, las llamas han consumido casi tres millones de hectáreas en Estados Unidos, una superficie que representa la cifra más elevada de la última década.