Las autoridades de China activaron alertas meteorológicas y reforzaron los mecanismos de vigilancia ante el riesgo de inundaciones en regiones del noroeste del país, donde la combinación de lluvias intensas, altas temperaturas y el deshielo estacional ha comenzado a generar crecidas inusuales en ríos y zonas desérticas.
La situación ha encendido las alarmas debido al posible impacto sobre carreteras, líneas ferroviarias, instalaciones energéticas y obras hidráulicas ubicadas en áreas consideradas estratégicas para la conectividad y la actividad económica de la región.
El desierto del Taklamakán registra inundaciones anticipadas
Uno de los fenómenos que más preocupa a las autoridades es la aparición temprana de inundaciones en el desierto del Taklamakán, considerado el mayor de China. De acuerdo con los reportes oficiales, las primeras crecidas del año se presentaron durante los primeros días de junio, varias semanas antes de lo habitual.
Especialistas atribuyen esta situación a las precipitaciones superiores al promedio y al incremento de las temperaturas registrado en la región autónoma de Xinjiang y zonas cercanas, factores que han acelerado el deshielo y elevado el caudal de diversos ríos.
Las autoridades meteorológicas advirtieron que el avance de las inundaciones podría afectar importantes infraestructuras de transporte y energía en el noroeste del país.
Entre los principales riesgos identificados se encuentran posibles daños en carreteras, vías ferroviarias, instalaciones petroleras, gasoductos y sistemas de control hidráulico, por lo que se recomendó a residentes, viajeros y operadores de infraestructura mantenerse atentos a los avisos oficiales.
En el distrito de Tekes, perteneciente a la prefectura kazaja de Ili, fue activada una alerta naranja tras registrarse lluvias intensas en un corto periodo de tiempo, lo que elevó el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
El sur de China también enfrenta un periodo de lluvias intensas
Mientras el noroeste permanece bajo vigilancia por las crecidas asociadas al deshielo, las autoridades también monitorean una amplia franja del sur de China que se prepara para varios días consecutivos de precipitaciones intensas.
Las previsiones meteorológicas señalan que provincias como Hunan, Jiangxi, Zhejiang, Fujian, Cantón, Guangxi, Guizhou y Yunnan podrían registrar tormentas eléctricas, fuertes vientos y episodios de lluvia torrencial.
Los especialistas alertaron sobre la posibilidad de inundaciones repentinas, corrimientos de tierra y otros fenómenos asociados a la saturación del suelo.
Refuerzan vigilancia en ríos y embalses
Ante el incremento previsto en los niveles de agua, las autoridades ordenaron fortalecer la supervisión de embalses, presas y sistemas de control de inundaciones.
El monitoreo se concentra especialmente en las cuencas del río Yangtsé, el lago Dongting, el lago Poyang y el río de las Perlas, donde se espera un aumento significativo de los caudales durante los próximos días.
China mantiene activos sus protocolos de emergencia y seguimiento meteorológico mientras las autoridades buscan minimizar riesgos para la población y proteger infraestructuras consideradas fundamentales para el transporte, el suministro energético y la actividad económica del país.