Le recompensa a la Virgen de Guadalupe cuidar de su familia



A don Bonifacio no le importa sacrificar parte de sus ahorros con tal de que su imagen de la Virgen de Guadalupe luzca adornada para celebrar su día

Cuando hay fervor guadalupano, la edad no importa.

A sus 84 años de edad, don Bonifacio Becerra tiene una devoción incondicional por la Virgen de Guadalupe.

En su humilde vivienda de la colonia Industrial, en Monterrey, él y su esposa, doña Licha, sobreviven con la modesta pensión federal.

Pero en vísperas del 12 de diciembre, día de la Virgen Morena, él sacrificó unos ahorritos para adornar la imagen de la Morenita.

Así, compró todo; las flores de papel, incluyendo las de colores brillantes y la serie de foquitos.

Y puso manos a la obra, pero faltaba algo, y elaboró un armazón grande de madera, pensando en crear el marco perfecto para la imagen.

Así, la imagen queda perfectamente enmarcada. Esa es su mejor ofrenda.



La pieza artesanal se las regaló un hijo. Está tallada en un tronco grande de madera de mezquite, que ahora, por el esmero de don Bonifacio, quedó tapizadito de flores.

La fe en la Madre de Dios la tuvo siempre, pero aumentó hace años, cuando su esposa estuvo a punto de morir, al sufrir severas quemaduras mientras cocinaba.

Sus oraciones fueron escuchadas.. y doña Licha se recuperó. Por eso, don Bonifacio no se cansa de dar gracias.

Nació en La Blanca, en Zacatecas, y creció con otra gran pasión: la devoción al Señor de la Ascención, el santo patrono.

El matrimonio tiene 68 años de vivir en Monterrey, y durante 64 años, ininterrumpidamente cada mes de mayo viajaban para honrarlo en su fiesta patronal, sólo los últimos cuatro años se ausentaron porque ya no se sienten con fuerza.

Y así, don Bonifacio demuestra que en tiempos difíciles, lo importante es tener fe.


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