Caldo de rata: peculiar platillo que preparan en García

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Un habitante del ejido Las Maravillas, en García, nos muestra cómo se caza y prepara la rata de campo que suelen servir en caldo

Un peculiar y nutritivo manjar se esconde bajo las tierras del municipio de García: se trata de la rata de campo que se sirve como platillo tradicional en el ejido Maravillas.

Don Calvillo lleva 15 años ofertándola en caldos que él mismo prepara, y que son el eje central de toda una cadena de trabajo que sostiene a varias familias.

Todo buen caldo comienza en el monte, donde la cacería tiene que ser en zonas alejadas de población para asegurarse que el animal se haya alimentado únicamente de raíces y hierbas.

Así entre matorrales y cactáceas los pobladores buscan indicios de las madrigueras.

Armados con flechas, picos o huleras, atrapan hasta 50 en un buen día, sin embargo, deben de cuidar no sobreexplotar el campo.

“Tenemos que ir a donde no han ido a picarle a las ratoneras, por ese motivo a veces sí batallamos tantito, porque va raza a algún lugar y nosotros caemos ahí mismo y se batalla; hay que movernos a donde dejaron el corte los anteriores, no nada más es ir al monte”, explicó don Calvillo.


Con el botín del día, es hora de regresar para preparar el popular caldo, que lleva únicamente ingredientes naturales y frescos; además, se cocina en leña para acentuar el buen sabor del platillo.



“Esta receta que tengo nada más yo me la sé y a la gente le gusta; la fui modernizando a como me iba gustando a mí, lleva chile, tomate, cebolla, ajo, arroz, un pedacito de elote, puras cosas naturales, que es lo que uno debe de comer”, platica el hombre.


Los 15 años que se ha mantenido don Calvillo en el negocio no pueden dejarlo mentir cuando dice que sus clientes regresan satisfechos.

“La gente me dice que se siente muy bien, tienen anemia o mucha debilidad y luego vienen y me dicen que ya agarran la comida después del caldito, me han hablado que les va muy bien en su cuerpo; y yo siento bonito de ayudar a la gente”, dice.

Y esa es una de las principales motivaciones para que de viernes a domingo don Calvillo abra religiosamente su local, y ofrezca su tradicional platillo.