La casa de Aramberri: Aún y en ruinas despierta curiosidad su escalofriante crimen

En 1933 Doña Antonia Lozano, de 54 años, y su hija Florinda, de 19, fueron víctimas de un brutal ataque que les causó la muerte dentro de su domicilio

Nuevo León.- Se trata de la casa de Aramberri, propiedad marcada con el número 1026 y que hace 88 años fue la sede de uno de los crímenes más aterradores de la época.

En 1933 Doña Antonia Lozano, de 54 años, y su hija Florinda, de 19, fueron víctimas de un brutal ataque que les causó la muerte dentro de su domicilio.

El hallazgo lo hizo Delfino Montemayor, el padre de familia después de regresar del trabajo.

Los informes policíacos de la época reportan que el hombre encontró sangre por todos lados y los cuerpos de las víctimas tendidos sobre el piso.

Las víctimas fueron golpeadas brutalmente, abusadas sexualmente y asesinadas con arma blanca.

La trágica muerte dio inició a una leyenda que aún continúa viva, por ello es que los curiosos siguen llegando.

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Actualmente el inmueble está hecho ruinas. Solo conserva su fachada y para evitar que curiosos quieran ingresar, sus puertas y ventanas fueron selladas.

De los asesinos se sabe que fueron detenidos, un loro que se encontraba en la vivienda comenzó a gritar: "No me mates Gabriel, no me mates", lo cual despertó una pista de la policía y los llevó a detener a un sobrino y a dos cómplices.

Hoy en día la casa de Aramberri es un tema para publicaciones de medios de comunicación, libros e incluso obras de teatro, además es investigada por especialistas en temas paranormal ya que se dice que en esa casa, aún se escuchan los gritos de las víctimas.

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Comentarios

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    - Se salvo

    Se salvó el loro de que no lo violaran

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    - por si las moscas

    como en cuanto andara un loro parlante

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