Brindan a haitianos alegría espiritual

La oleada de migrantes haitianos que ha llegado a Nuevo León, despertó la generosidad de los regios.

La Casa INDI, uno de los albergues y comedores más grandes del área metropolitana de Monterrey, atiende diariamente a entre 1,500 y 2,000 migrantes, ofreciendo tres comidas diarias, hospedaje, servicios médicos y de aseo personal.

Por ello, decenas de voluntarios llegaron este fin de semana para apoyar la causa.

“Estamos aquí por dos cosas. Número uno, por ayudar a todos nuestros hermanos que vienen de Haití, de Honduras o de diferentes partes y también para crear o iniciar este movimiento que más gente se una a ayudar también a ellos”, explicó Adrián Aguirre, pastor de una iglesia cristiana.

Además de llevar ropa y comida, también les dieron alegría espiritual, arrancando en algunos, lágrimas de emoción.

“La verdad es que para nosotros es una satisfacción ver que por lo menos pudimos cambiarles un minuto, dos minutos, una hora, sentir que Dios está con ellos, que no se ha olvidado de ellos”, apuntó Aguirre.

François es de los pocos migrantes haitianos que hablan español, él ayudó a traducir los mensajes de los mexicanos.

“Agradezco a todas las personas que siempre nos tratan de buena manera... Estamos contentos con ustedes por lo que estamos haciendo y aprendiendo de ustedes”, recalcó François.

Aunque por el momento la mayoría de migrantes son haitianos, también hay centroamericanos, como Sandra Berroteran, quien viajó desde Venezuela junto a su esposo e hijo de ocho años.

“La situación económica que estamos viviendo en Venezuela es muy fuerte y todos los que estamos aquí, haitianos, cubanos, venezolanos, estamos todos por igual”, enfatizó Berroteran.

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