¿Cuál es el origen y significado de los Matachines?

Los Matachines son la figura más representativa en México de las tradicionales fiestas decembrinas en la religión católica pero ¿conoces su verdadero origen?

En México sabemos que se acerca el fin de año cuando por las colonias y los alrededores de las iglesias, comienzan a sonar los tambores y zapateos de los matachines.

Los matachines son un grupo de danzantes, cuyo propósito principal es rendir homenaje, tributo y adoración a la figura de la virgen María.


Dentro del performance de los matachines, se encuentra la utilización de vestimentas con colores vibrantes, principalmente rojos, verdes y amarillos; colores alusivos a los ropajes de María.

La forma de accionar de estos danzantes es con una pose encorvada, normalmente con la cabeza hacia abajo, y con pazos fuertes que marcan el compás de la danza a la cual conocen conocen como “sones”.

Los elementos que acompañan las sonatas son la sonaja y el arco, el cual es una representación de un arma que se utiliza para alejar el mal, así como la presencia en un tambor que facilite el tempo de los pasos.

En sus cabezas se frecuenta el uso del paliacate, así como de adornos mas tradicionales como las plumas o las cuentas, haciendo alusión a sus raíces indigenas.


Origen

Es claro que en una sociedad adoctrinada con un credo ajeno, remontar el origen de los matachines a los pueblos mesoamericanos originales, es una falacia, más, si pensamos en la adoración de la Virgen, cuya figura no es originaria de los propios indigenas a los que se busca referenciar con algunas indumentarias, pero entonces ¿Cual es el verdadero origen de los Matachines y su actual significado?

El origen de la cultura matachín no se tiene aun bien establecida, pero se cree que está nace durante la época de la conquista europea y la penetración de las creencias religiosas impuestas por los invasores a los pueblos mesoamericanos.

Este particular modo de adoración a la Virgen María se le adjudica a los conquistadores como estrategia de adoctrinamiento a las culturas principalmente mexicas, y representan el triunfo de la religión católica dentro de un credo politeísta.

De este modo, se considera al matachín como una tradición 'malinchista', al ser de origen inquisidor.


Finalmente, el génesis etimológico de la palabra “matachín” proviene del latín Mattus, cuyo significado es “loco”, el cual era una forma de llamar a los bufones encargados de divertir a las personas. Estos solían vestir con prendas coloridas y vibrantes.

Mattus tendría el diminutivo italiano Mataccino (Matachino), el cual daría inicio al vocablo mexicano “matachín”.


'Notaron los que al principio miraron en estos bailes, que cuando los indios bailaban así en los templos, que hacían otras diferentes mudanzas que en los netotiliztles (Danza de rituales), manifestando sus buenos o malos conceptos, sucios o honestos, con la voz, sin pronunciar palabras y con los meneos del cuerpo, cabezas, brazos y pies, a manera de matachines, que los romanos llamaron gesticulatores, que callando hablan'. Francisco C. | Crónicas de la Nueva España.

De este modo, se entiende que la danza indígena tenía en el México prehispánico una gran fuerza espiritual por su respeto a las diferentes deidades de esa sociedad, pero al considerarlo pagano e inaceptable, se buscó la forma de transgiversar el sentido de la adoración a una propia del “mundo civilizado”. Además de ser ese el momento en el que los españoles comenzaron a llamar a los danzantes matachines, al relacionarlos con los danzantes europeos por el vigor de los movimientos y las prendas multicolores.

Si bien se entiende que la palabra matachín no es de origen prehispánico, si no europeo, en algunas regiones y comunidades de México se le comenzó a llamar “Matlachin”, pero esto no es mas que una necesidad colectiva de buscar una relación etnica basada en lo que se cree y no en lo que se sabe.

Virgen María

La estrella principal de está danza finalmente es la Virgen María de Guadalupe, cuya imagen es de origen mexicano.

Esta figura, tiene como uno de sus elementos, la presencia de zapatillas similares a las que utilizan los matachines durante sus sones, así como una ligera curvatura en su pierna izquierda, por lo que se entiende que esta mujer fue danzante.


Además de ser la viva imagen de una madre, no solo del sagrado niño, si no de todos los feligreses, al contar con una mirada tierna, un rostro inclinado en representación de humildad, las manos juntas a modo de oración (por el bien de sus hijos), rayos de sol a su alrededor demostrando calidez y de un aura reconfortante.