¿Quiénes son los parásitos?

Por: Roberto Uriel

Este 25 de diciembre se estrena en cines comerciales en México la que probablemente sea la mejor película de 2019, si es que podría considerarse una sola obra con ese calificativo.

Como sociedad, el cineasta coreano Bong Joon-ho, con su más reciente cinta, nos da de bofetadas en todo momento. Las desigualdades, presentes en las dinámicas sociales del mundo, dan pie a su nueva película.

Se trata de “Parásitos”, una obra creada a base de contrastes sociales, escrita por el mismo director, que a nuestro país llegó en primera instancia al Festival Internacional de Cine de Morelia en octubre pasado, y que podrá verse en cines a partir de este miércoles.

¿Por qué digo que es una película de contrastes? Primero que nada porque su premisa principal es la confrontación entre dos familias, una de clase vulnerada, que vive literal en el sótano de una ciudad, y la otra que es de clase privilegiada y que vive en una lujosa casa.

El dinero escasea en la vida de los primeros. Un amigo del hijo adolescente le ofrece hacerse pasar por maestro particular en una familia acomodada. Acepta, y la candidez de la ama de casa privilegiada que le contrata le facilita las cosas. Se convierte en maestro, impostor. Luego, se presenta la oportunidad de que la hermana también se haga pasar por maestra. Y luego la madre como ama de llaves y cocinera, y hasta el padre como mayordomo y chofer. Todos entran a trabajar a base de engaños, provocando el despido de los anteriores empleados de la familia.

Es interesante ver cómo ambas familias inician una relación de enredos, cómica, pero a la vez demoledora y reveladora de la situación actual de Corea, y de buena parte del mundo. Los contrastes sociales y económicos. Las desigualdades.

Al ver que la familia de posición “baja” se aprovecha de la de alta, hasta sentimos compasión por la segunda. Pero poco a poco vamos viendo que el rol de parásito social es solo una posición en la que por lo menos alguna vez le toca estar a alguien, sea de clase marginada o de clase privilegiada.

Ahora, no son los únicos “parásitos” en la historia. Tocará a la audiencia irles descubriendo, o sorprenderse cuando aparezcan, y más interesante aún, ir viendo cómo cada quien cambia de rol, y se pone el de parásito. Y en esa misma dinámica radica el descubrir el resto de los contrastes y confrontaciones que se dan en todo el largometraje. Por citar uno, que se da en los primeros minutos, la familia se enoja porque su vivienda es casi el baño público de vagabundos.

“Parásitos” funciona además como una película muy entretenida, con situaciones que se prestan a la cotidianidad y que resultarán divertidas. Repito, el director nos pone en pantalla nuestra vida para darnos de bofetadas como sociedad. Una división y convivencia.

La dirección de Bong Joon-ho es acertada, en ningún momento deja caer el ritmo, apoyado siempre en los juegos de cámara y de bella fotografía a cargo de Hong Kyung-pyo.

Está por cerrar el año, y ya figura en las principales listas de las mejores películas de 2019, casi siempre en primer lugar. Viene de triunfar con la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Las razones sobran en pantalla al verla.

Desencuentros y encuentros

En el pasado Festival Internacional de Cine de Morelia, el trabajo ganador como mejor cortometraje de ficción mexicano fue “Encuentro”, de Iván Löwenberg, cineasta mexicano, quien llegó por primera vez a este encuentro fílmico.

A través de 17 minutos, presenta una breve radiografía del machismo y la intolerancia que existe en nuestro país, y no porque la ficción del cineasta mexicano así lo afirme, sino porque la realidad no los ha confirmado con las reacciones hacia las protestas realizadas por mujeres o hacia una obra de arte en la que aparece un personaje similar a Emiliano Zapata pero con aspecto femenino.

Y es que el cortometraje de Löwenberg resulta un buen punto de partida para la reflexión sobre las dinámicas familiares y sociales que estamos generando, y que resultan en afectaciones a las personas y a sus libertades.

Arcelia y Lulú (Magda Vizcaíno y Leticia Gómez) son una pareja de mujeres de avanzada edad. Podemos intuir que han vivido juntas hace muchos años, sin beneficios por parte de las leyes. La primera cuida de la segunda, ante los problemas de salud. En otra parte de la ciudad conocemos a Julián (Hoze Meléndez), un joven explorando su identidad, bajo la supervisión-intromisión de su conservadora madre.

Un suceso dará la pauta para el acercamiento entre estos personajes, dejando al descubierto desde la frialdad de las instituciones públicas y la ausencia de inclusión en las leyes e instituciones, hasta la intolerancia en los círculos más cercanos o íntimos o, incluso, y más penoso aún, el interés por lo material antes que lo humano.

Pero pese a todo esto, “Encuentro” es también un mensaje de esperanza que viene desde quienes eligen a las personas y no a los prejuicios o procesos.

Este cortometraje se encuentra disponible en la gira Lo Mejor del 17º FICM que está circulando en diversas localidades del país. Esperemos que próximamente esté también en otras plataformas.


tendencias

Otras editoriales