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Cultura

Entre ´Voraz´ y ´¡Huye!´

Jueves 01 de Junio 2017

Roberto Uriel

Si algo se agradece en las salas de cine, en medio del panorama actual de "remakes", secuelas y precuelas, es que haya propuestas originales, novedosas, y más si se trata de cine de autor.

En los últimos días han llegado, tanto a las salas comerciales como a los espacios experimentales, dos propuestas que cumplen con estas características, dos propuestas del terror, que además son la ópera prima de sus respectivos directores. Toda una belleza. Se trata de "Voraz", de la francesa Julia Ducournau, y "¡Huye!", del estadunidense Jordan Peele. 

La primera ha hecho dos trabajos fílmicos anteriormente, un corto y una película para televisión, pero ahora es su llegada a la pantalla grande. El segundo se había dado a conocer como actor y comediante en tv.

Hablemos de "Voraz" (tiene varios títulos, como "Grave", "Raw" y "Crudo", así que si la ven con alguno de estos nombres, es la misma), que ha llegado en medio de una gran oleada de cine francés, semana a semana se estrenan interesantes propuestas de este país europeo. Pero la obra escrita y dirigida por Ducournau se distingue, sin duda, de las demás, por su excelente selección de planos, por su manejo de la cámara, por el uso de los recursos estéticos y audiovisuales, para filmar algunos temas tabú y mostrarlos con un estilo muy peculiar, pero en su más plena realidad. Cabe destacar que a su paso por Cannes y Toronto cosechó críticas favorables. 

Aborda la historia de Justine (su nombre también me hace recordar a la protagonista de una obra del Marqués de Sade), una adolescente que ingresa a estudiar la carrera de veterinaria en la misma escuela donde su hermana mayor ya se encuentra. En su familia son vegetarianos, y su madre cuida estrictamente que su hija no pruebe la carne.

Pero lo inevitable pasará. En la institución donde estudia tendrá un primer acercamiento con la proteína animal. Y todo cambiará. Un mundo nuevo de gustos, obsesiones, intenciones, desconocido hasta ahora para ella, se desvelará haciéndola pasar por un momento importante, pero también oscuro y hasta aterrador, en su vida.

El personaje de la protagonista está elegantemente desarrollado, tanto desde la parte del guión como por la actuación de la joven Garance Marillier. Mientras que la actriz Ella Rumpf en el papel de la hermana, Alexia, también logra un gran trabajo interpretativo. Ambas se complementan y logran mostrar una química que favorece al filme.

El trabajo de dirección y de fotografía (Ruben Impens) destaca, sobre todo por dos escenas que se disfrutan y que quedan en la memoria, la primera es el excelente plano secuencia de la fiesta de inicio del curso escolar, y la segunda es el momento en que Justine descubre que quiere a Adrien (Rabah Naït Oufella) para algo más que sólo un roomate, intenciones tan perversas como tan culposas. Es en esta última que, sin necesidad de palabras, nos damos cuenta de lo que Justine siente. Sólo imagen. Sólo fotografía. Y ése es el verdadero cine.

En general, la cinta consigue conquistar al espectador con una técnica de narrativa visual y de guión que nadie creería que es la primera película de Ducornau, logrando adentrarnos al alma de Justine, haciendo que nosotros mismos la desnudemos para conocerla a fondo, mientras vamos descubriendo a la vez el horror de su condición. El horror de enfrentarnos a la sangre, a la carne, a los más oscuros deseos.

Hablemos ahora de "¡Huye!" (que también se llama "Déjame salir"). Es la ópera prima del actor norteamericano Jordan Peele. Él también es responsable del guión original. La fotografía corrió a cargo de Toby Oliver. Estamos hablando de una propuesta independiente por demás fresca en el escenario del cine comercial. A su paso por Sundance recibió críticas positivas.

La historia nos cuenta que Chris (Daniel Kaluuya), afroamericano, tiene una novia de raza blanca, Rose (Allison Williams), y ha llegado el momento de conocer a sus suegros. Él cree que el tema del color de la piel pudiera ser importante para los padres de Rose. Pero curiosamente, al conocerlo, nadie se extraña de que ella no les haya comunicado esto con anterioridad. Nadie pregunta nada. ¿Primer indicativo de que algo no está bien? Y en esa casa de campo sí hay personas de color, pero son de la servidumbre.

Luego, una reunión se celebra. Sólo blancos están invitados. Aunque un joven de color llega con una señora blanca mayor, su esposa. Resulta ser conocido de Chris, aunque ahora ha cambiado demasiado. Así, poco a poco él descubrirá una realidad horrorosa. Pero que se presta a la sátira, la crítica acerca de los prejuicios raciales en pleno 2017.

Peele ha hecho un trabajo excelente de dirección, con una narrativa que engancha al espectador desde el primer momento y no lo deja despegarse, ni siquiera parpadear. Sin embargo, considero que la primera parte de la cinta es la que tiene todo el mérito, es de una manufactura casi impecable. 

Pero es en la segunda parte de la historia (por así llamarla), cuando él va descubriendo la realidad del por qué está en esa casa de campo, que decae la calidad de la historia hasta llegar a rayar la serie B, eso sí, sin bajar el nivel de intensidad narrativa que mantiene en vilo al espectador. La escena donde la familia se reúne en torno a él en la sala para no dejarle huir logra transmitir esa impotencia que el personaje siente. Destacan además las escenas de la hipnosis, muy acertado el manejo visual de la situación. 

Y tratando de no sonar a "spoiler", es la última escena la que más cargada de crítica se puede percibir, con la joven blanca pidiendo auxilio a una patrulla. Y el diálogo que sigue de ahí vale mucho la pena saborearlo. 

En general es una película que como entretenimiento funciona más que excelente, pero también como propuesta de sátira social, una crítica a una sociedad que vive bajo el efecto Trump, pese al paso de Obama, y eso la hace funcionar aún más. 

Así, dos propuestas innovadoras, que valen la pena y que aún están en salas. Recomendadas para jóvenes y adultos. Espero sus comentarios en @Roberto_INFO7 en Twitter y Roberto Uriel en Facebook.

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