En el cuidado de los niños "no debemos confiarnos": escritora

Raymundo Betancourt es un ciudadano ejemplar, con una pequeña empresa constructora, muy involucrado en los asuntos de su comunidad, participativo, buen esposo... pero sólo una persona en el mundo sabe (aparte de sus víctimas) lo que sucede al interior de su casa: su mujer. Se trata de una historia terrible. No es violencia familiar. No es maltrato. Es abuso de menores

 Noticias y consejos de vida - 17/03/2017 07:17 p.m.
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INFO7 - Ese es el punto de partida de "El monstruo pentápodo", la más reciente novela de ficción de la escritora Liliana Blum (Durango, 1974), que ha lanzado bajo el sello de Tusquets. Un tema fuerte abordado así, pues "no hay otra forma de tratarlo", señala la autora.

La novela nos presenta a este profesionista que con la ayuda de su mujer captura a una niña de 5 años de edad y la esconde en un sótano para fines delictivos. De esta manera, Blum busca exponer dos vertientes narrativas: mostrar los delitos que comete Raymundo y a la vez explorar el por qué su mujer se convierte en cómplice de los mismos.

"Esta es una de mis teorías de la naturaleza humana, siempre me he preguntado por qué, y me incluyo, porque también soy mujer, (por qué) las mujeres somos capaces de tolerar una serie de cosas con tal de tener un hombre al lado, no estoy diciendo que todas lo hagan, pero sucede, con tal de no estar solas, y esto puede ir desde ´me trata mal, me está poniendo el cuerno, le pega a los niños, pero mejor eso a estar sola´, entonces yo estoy explorando eso llevado al extremo, qué puede pasar por la mente de una mujer para que sepa lo que está sucediendo ahí y no sólo no se vaya, sino que sea cómplice", señala la escritora.

Si bien un gran número de los casos de abuso infantil se dan al interior del hogar, propiciados por familiares, en su mayoría hombres, también se dan casos más dramáticos, similares al que expone la autora de novelas como "Pandora" y "Residuos de espanto".

"Hay casos de la vida real de mujeres que son cómplices de su marido, hay el caso de unos ingleses que se llamaban Rosemary y Fred West, que eran una pareja, con hijos adultos, y él tenía un piso subterráneo, no era un sótano, sino todo un piso abajo, lleno de jaulas, y con ayuda de su esposa capturaba jovencitas y las tenía para usarlas sexualmente, las tenía como animales.

"Su esposa sabía que eso estaba sucediendo e incluso le ayudaba a atraparlas, eran chicas de la edad de sus hijas, entonces siempre me he preguntado qué puede pasar por la cabeza de alguien para que consienta, no sólo no denunciarlo, sino estar colaborando, y mi teoría es que es esta cosa de no estar sola", considera Blum.

Además de los casos reales, otro de los temas que le dio inspiración para crear "El monstruo pentápodo" fue la exploración de la intimidad de las personas en plena época de redes sociales, en la que por likes mostramos siempre la mejor cara a las demás personas.

"Esta idea de que a veces mientras más sórdido o más fuerte lo que estás escondiendo es más perfecta la fachada que proyectas, típico, dime de qué presumes, como estos casos de parejas perfectas en Facebook, que todo es ´te amo´ todo el tiempo y todo perfecto, y después los conoces y sabes que se golpean, que se insultan, pero están proyectando algo.

"En el caso de Raymundo, él tiene una pequeña constructora, está muy involucrado en su comunidad, entonces es esta cosa de que los pillos suelen ser encantadores, porque si no no les funcionaría, por ejemplo, si tu ves un chavo en la calle que está todo tatuado, que parece sicario te da miedo y a lo mejor te alejas, pero si ves un tipo guapo, en traje, peinadito y todo luego esos son los que hacen fraudes millonarios y la gente no les teme", explica la escritora.

Para poder realizar con mayor precisión su novela, Blum se dio a la tarea de realizar una especie de investigación visitando lugares públicos y concurridos, como el supermercado,  aeropuertos, centrales camioneras, entre otros.

"Dije si yo fuera un pedófilo a qué niño o niña me podría llevar, y la verdad es que las mamás están distraídas con el celular o parloteando con amigas, o viendo aparadores, a veces ellas van caminando y los niños van atrás, no los están viendo, en el super andan a veces por los pasillos totalmente solos, entonces sí es un gran problema, idealmente no deberíamos estar siempre en guardia, pero hay miles de abducciones de niños al año, y parece fácil, y es horrible, (sucede) así de ocasión".

Por eso, la recomendación que Blum hace a las familias y a las mamás es a no confiarse, a siempre estar alerta y al pendiente de los pequeños.

"No confiarnos, y es que la gente anda de verdad, y no quiero que esto suene como anti tecnología, pero el celular es terrible porque la gente va con la mirada trabada ahí, y allá el niño está tratando de alcanzarlos.

"Y la otra (recomendación) es al interior de la familia, que quizá esa es más difícil, hay que confiar en lo que dicen los niños, tratar de no dejarlos solos con adultos, lamentablemente la mayoría de los casos son violadores hombres, entonces tratar de que siempre haya más personas en la casa, y creer siempre en los que los niños pudieran decir, y no creo que a ningún niño se le ocurra inventar eso de pura onda", concluye la creadora.



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