Gobierno espía a periodistas y activistas en México: NYT

El diario The New York Times implicó este lunes al gobierno mexicano o a un grupo corrupto interno de la administración federal en un supuesto caso de espionaje contra activistas y periodistas mexicanos. Para ello se usa un programa que en teoría solo debe empelarse contra bandas criminales o terroristas

 Información nacional - 19/06/2017 11:20 a.m.
aumentar texto  reducir texto

Fuentes oficiales rechazaron que algunas de las agencias gubernamentales realice intervenciones contra comunicadores o activistas, pero el New York Times dijo que hay análisis independientes que indican que el software se utilizó para intentar espiar los celulares de Juan E. Pardinas y Carmen Aristegui, y Carlos Loret de Mola, entre otros.

“Destacados defensores de derechos humanos, periodistas y activistas anticorrupción de México han sido afectados por un avanzado programa de espionaje adquirido por el gobierno mexicano que, en teoría, solo debe ser utilizado para investigar a criminales y terroristas”, dijo el Times.

Se trata del software conocido como Pegasus, el cual se "infiltra en los smartphones y otros aparatos para monitorear cualquier detalle de la vida diaria de una persona por medio de su celular: llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, contactos y calendarios. Incluso puede utilizar el micrófono y la cámara de los teléfonos para realizar vigilancia; el teléfono de la persona vigilada se convierte en un micrófono oculto", según el reportaje del NYT publicado este lunes.

Sin embargo, el programa sólo debería ser utilizado para investigar a criminales y terroristas. El fabricante del software, NSO Group, afirma que vende la herramienta de forma exclusiva a los gobiernos con la condición de que sólo sea utilizada para combatir a terroristas o grupos criminales y cárteles de droga.

Pese a ello, aunque NSO Group no reconoce el abuso de su software,  Citizen Lab confirmó que los teléfonos de activistas y periodistas tenían rastros de ‘hackeo’.

De acuerdo con decenas de mensajes examinados por NYT y analistas forenses independientes, el software ha sido utilizado para vigilar a algunas de las personas que han sido críticas al Gobierno, así como a sus familiares.

“Somos los nuevos enemigos del Estado”, señaló Juan Pardinas, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), quien redactó e impulsó la legislación anticorrupción apodada Ley 3de3.

Su iPhone y el de su esposa fueron blanco en varias ocasiones del programa espía, según un análisis forense independiente.

Los intentos de hackeos fueron muy personalizados, se lee en NYT, "llegaron a los objetivos por medio de mensajes diseñados para inspirar pánico y conseguir un acceso rápido a los teléfonos celulares".

“Gobierno Espía

“Este software malicioso, desarrollado por la firma israelí NSO Group1, es comercializado únicamente a gobiernos. Se ha documentado su adquisición por al menos tres dependencias en México : la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN)”, indicó el reporte de Artículo 19 y R3D, “Gobierno espía”.

La organización R3D (Red de Defensa de los Derechos Digitales) documenta 76 intentos de infección de Pegasus entre enero de 2015 y julio de 2016, donde incluye los casos señalados por el New York Times.

El informe de esta ONG será presentado este lunes a las 13:00 horas. La presentación podrá seguirse en vivo a través de Facebook y el documento puede ser descargado desde la página web de R3D.

Lee el artículo del New York Times AQUÍ.

Lee el informe de R3D AQUÍ.

 






COMENTARIOS
*Nombre
-Correo electrónico  (No será publicado)

 Seguir  Marca esta casilla para recibir una notificación cuando alguien más comente sobre esta noticia.
Comentario
A fin de mantener la buena conducta, queda estrictamente prohibido cualquier insulto, amenaza o insinuación hacia cualquier persona. No se permite el lenguaje difamatorio, ilegal, obsceno, ofensivo o faltas de respeto.

Aviso de privacidad