Te encuentras en:
>
Primer Plano
Roberto Uriel

´Sueño en otro idioma´

Viernes 08 de Junio 2018

Roberto Uriel

La gran triunfadora de los premios Ariel este año fue "Sueño en otro idioma", del director Ernesto Contreras. Se llevó seis galardones, cuatro de los más importantes: mejor película, mejor guión original, mejor fotografía y mejor actor.

Y aunque hace alrededor de un mes que terminó su ciclo en la cartelera comercial, vale la pena destacar su aporte artístico para que, quienes no la vieron, a la primera oportunidad lo hagan. 

Resulta un cine mexicano de mucho disfrute pero con propuesta seria y sólida. Es una lástima que haya estado disponible en tan pocas salas y por tan corto tiempo, tal vez lo más poderoso que tuvo en su contra fue haber sido estrenada el mismo día que la última entrega de "Avengers".

El argumento plantea la llegada de un joven lingüista a un lugar selvático de Veracruz. Va a realizar una investigación académica sobre el zikril, un idioma indígena que está a punto de desaparecer, pues solo quedan tres hablantes, dos hombres y una mujer, pero son de la tercera edad y los dos primeros están peleados casi a muerte.

Resulta que de repente, la mujer fallece. Tras el funeral, el joven se propone hacer que los dos ancianos vuelvan a hablarse, para poder rescatar el idioma y de paso hacer un buen trabajo de investigación.

Sin sonar a "spoiler", es ahí donde sucede el giro de la trama, y descubrimos la realidad oculta por la cual ambos personajes no se dirigen ni la mirada.

Mientras los esfuerzos se dirigen hacia eso, y los habitantes del poblado se ven inmersos en esta dinámica, van surgiendo situaciones en la película que cuestionan fuertemente ciertas tradiciones que van de la mano con creencias, usos y costumbres.

Las situaciones propician la reflexión activa sobre temas como la felicidad, la presión social, los miedos, el amor, la verdad, los prejuicios.

Las actuaciones principales a cargo de Manuel Poncelis y Eligio Meléndez, este último ganador del Ariel, son de primer nivel, y es una delicia acompañarlos en tan bellos escenarios naturales, de selva y playa.

La espectacular fotografía de Tonatiuh Martínez nos transporta directamente a esos paisajes, ambientes, el aire húmedo y cálido de la selva.

Disfrutables por demás son las escenas donde se mezcla todo lo anterior con aspectos de realismo mágico, para dar a la cinta un aire místico, cálido, apacible, sobre todo muy conmovedoras las últimas escenas.

Es también muy poderoso el llamado que hace esta cinta al rescate de lenguas indígenas que hoy en día se están perdiendo poco a poco en el escenario nacional, con contados esfuerzos porque eso no suceda.

Ver cómo un idioma trae consigo toda una carga cultural, vivencial, de formas de vida, es algo que sin duda nos debe hacer reflexionar y reaccionar hacia la preservación. 

Películas como esta vale totalmente la pena verlas, vivirlas en pantalla grande, en la experiencia de la sala oscura del cine.

Sin embargo, la buena noticia es que hoy tenemos a la mano muchísimos recursos para poder disfrutar de buenos filmes en todo momento, así que no duden en buscar y apreciar la mejor obra cinematográfica de México del 2017.

Espero sus comentarios en @Roberto_INFO7 y www.facebook.com/RobUriel.



Otras editoriales