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Economía

¡Sigue la fiesta!

Martes 29 de Septiembre 2015

Guillermo Fárber

Déjame exponerte la máxima ironía de nuestro tiempo. No ocurrió esta vez, pero ocurrirá en un futuro cercano y cada vez sus consecuencias serán más y más dañinas.

Obedeciendo a las espantosas condiciones de la economía gringa y global, y a los clamores de Wall Street, del Banco Mundial y el FMI (y no a las tarugadas acerca de China y demás argumentos idiotas de costumbre), la Reserva Federal decidió, ooooooootra vez y contra sus repetidas advertencias, no alzar su tasa base de interés (o costo del dinero). A corto plazo, que es el único que puede controlar a cabalidad.

Así prolonga aún más sus siete años de mantenerla artificialmente en niveles de cero a fin de (junto con emisiones desorbitadas de “dinero” nuevo vía QE) inflar aún más la burbuja bursátil mundial, sobre todo la de Nueva York, a costa de los ahorradores, retirados y pensionistas. Según los analistas, la Fed sólo podía hacer esto si quería reventar deliberadamente la actual mega burbuja financiera global. No lo quiso.

Por supuesto, de todos modos la mega burbuja tendrá que estallar algún día, pero ¿por qué querría reventarla justo ahora, a pesar de todos los clamores en contra, a pesar de que se sabe perfectamente que esta decisión provocará un colapso nunca antes experimentado por la humanidad? Mis fuentes sospechosistas dicen que esto sólo podría deberse a una razón: la élite ya está preparada para el colapso (en sus bunkers de Nueva Zelanda) y de hecho hasta lo desea (para generar un mega despapaye, la primera guerra realmente mundial, hambrunas y epidemias sin paralelo, y así eliminar al 95% de la población mundial, y demás lindezas que tú ya conoces). Alguien impidió tan negras intenciones… otra vez.

LA IRONÍA

La Fed no puede subir la tasa de interés porque en el mismo acto crearía su propia insolvencia. Me explico. El balance financiero de la Fed es de $4.5 anglotrillones de dólares. Pero su capital está reducido a un miserable 1.3% de sus activos totales (o sea, este es su “valor neto”).

De acuerdo con las reglas contables que se aplican a toda empresa (menos a la propia Fed, según ella parece creer, aunque es un banco; no como cualquier otro, pero a fin de cuentas un banco) ese 1.3% es la máxima pérdida que puede sufrir en su operación.

Para la Fed, sus pasivos son el titipuchal de anglotrillones de dizque dólares que ha creado de la nada, en las últimas décadas, en la forma de “Federal Reserve Notes’ (4.5 oficialmente, pero quién sabe cuántos más “bajo la mesa”), para comprar “activos” llamados bonos del gobierno de EU…que inmediatamente bajarían de precio si la Fed subiera las tasas. Esto se comería en tres patadas ese minúsculo 1.3% y volvería irremediablemente insolvente a la Fed.

SUICIDIO

Si sube la tasa, la Fed se da un tiro en el corazón. Ergo, no la va a subir jamás. Y dice Bill Bonner: “Las tasas de interés ultra bajas son una forma de delincuencia de cuello blanco: roban el dinero de los ahorradores y se lo dan a los deudores y especuladores.”

Este jueguito perverso se llama “Saco dinero de la nada, te lo presto, tú me das a cambio papelitos que dicen que algún día me vas a pagar esos préstamos, y todos tan contentos. Este jueguito virtual de nadas van, nadas vienen, se llama “alta finanza”.

Nada más para que te des una idea del tamaño de esta locura, recuerda que cuando Lehman Brothers quebró en 2008 su capital era del 3%: más del doble del que hoy tiene la Fed.

Técnicamente esto se llama estar “apalancado”. La Fed, pues, está apalancadísima. Y ahora, la ironía. La ley de hierro de los mercados de bonos es simple: su precio y su tasa de interés mantienen una relación recíproca: sube el precio, baja el interés, baja el interés, sube el precio.

Al decidir subir la tasa de interés, automáticamente bajaría el valor de los bonos que conforman su “activo” (y recuerda este pasmoso hecho: el mercado global de bonos es, después del de derivados, la más grande burbuja que jamás ha existido en el mundo financiero; mucho más grande que todos los mercados bursátiles e inmobiliarios del mundo, juntos).

La Fed está sentada en un cerro de 4.5 anglotrillones de bonos, la mayoría de los cuales compró cuando la tasa de interés era prácticamente cero.

INSOLVENCIA GARANTIZADA

Entonces, ¿qué pasa cuando la tasa de interés sube (aunque sea poquito, como sería el caso)? El precio de ese cerro de bonos baja. ¿Y qué margen tiene la Fed para absorber esa pérdida? Exactamente: 1.3%. O sea, nada o casi nada. Ese minúsculo margencito se va al primer soplido.

Y lo que haría la Fed al subir la tasa no sería un soplidito; sería un ciclón mahatleco, un huracán chiapaneco, un vendaval extremeño, un tifón malayo, un tornado nebraskeño, un monzón bengalí, una tromba floridense, un siroco sahariano, un jamsin egipcio, un simún libio, un cherguí angoleño, un harmatán nigeriano, un berg wind suafricano, un… eeeehhhh… se me acabaron las metáforas culteranas.

Pregunta obligada: ¿por qué decidiría entonces la Fed auto suicidarse a sí misma por su propia mano? Mí no tener idea; te la dejo de tarea. Pero, con harta mala leche, cito la opinión extrema y ciertamente extravagante de Bix Weir: “Los Estados Unidos están decididos a destruir su dólar y harán cuanto puedan para garantizar un derrumbe rápido.” “Los bancos han planeado su caída para el 23 de setiembre.”

¿Otros que se quieren auto suicidar a sí mismos por su propia mano?

NO TAN RÁPIDO

Por fortuna, mis fuentes esotérico-optimistas dicen que si sabes contar, no cuentes con ello: “Aquellos que quieren mantener el sistema actual de dominación elitista ciertamente tienen planes para crear caos y miedo en setiembre, pero dichos perversos proyectos han sido detenidos por el Primer Creador.”

Y: “Hay planes (de los Good Guys) para ayudar a cambiar al actual sistema financiero fíat, por uno nuevo-viejo basado en el patrón oro. El detonador será en el mes de setiembre.” ¿Merowhishful thinking?

Bie Weir dice: “La intención de destruir deliberadamente el dólar quedó al descubierto cuando la Fed decidió no subir su tasa de interés. Me morí de risa cuando alguien le dijo a Jenet Yellin, en su conferencia de prensa, que si la Fed no había subido su tasa en siete años, ¿por qué habría de hacerlo nunca más? Yellen se quedó perpleja. Por supuesto que jamás van a subir la tasa nunca más, pues el propósito es que el sistema implote bajo su propio peso, no sostenerlo.”
Total, no me queda claro. O me queda muy claro, ya no se. Si la Fed deja su tasa como está, implota. Si la sube, revienta a la economía global. ¿Pero y si la manda a terreno negativo, es decir, bajo cero? Esto lo insinuó la misma Yellen en la misma conferencia de prensa. ¿Prolonga un rato más el baile?

Como el cohetero, pues.

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