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Primer Plano
Escena

Notorius RBG

Sábado 06 de Abril 2019

Roberto Uriel

Es común que el cine de Mimi Leder no reciba muy buenas críticas desde el punto de vista artístico y cinematográfico, y con su más reciente entrega, “La voz de la igualdad” (“On the basis of sex”), también incursionó en cuestiones históricas. Muy valiente de su parte, importante esfuerzo, aunque quede a deber.

Pero dejando un poco de lado esas cuestiones rigurosas, creo que el cine de Mimi Leder cumple con una parte que a mí me parece muy importante dadas algunas muestras de apatía en la sociedad, de normalización de ciertas conductas, de falta de empatía, etcétera. Su cine promueve la participación ciudadana.

Su más reciente entrega, luego de casi 10 años de no dirigir una película para la pantalla grande, aborda el momento decisivo en la vida de la jueza y jurista estadounidense Ruth Joan Bader Ginsburg cuando tomó para defender un caso de discriminación de género que abrió el camino para la igualdad en los tribunales de su país.

Podemos ver cuando Ruth se da cuenta del grave atraso en las leyes norteamericanas y buscando sentar un precedente para el cambio, y se ofrece incluso a prestar sus servicios como abogada de forma gratuita porque sabe que de ganar el caso tendría una importante repercusión en favor de las mujeres y de la sociedad. De ahí su título en inglés, pues se trataba de una discriminación basada en el sexo.

Algo similar sucedió en la película “Cadena de favores”, que parte de la excelente premisa de la participación ciudadana al involucrarse en soluciones o apoyo a la condición de los demás. Funciona para mover conciencias. Aunque, tomando una posición rigurosa, se convierte en un de buenas intenciones que tiene un cierre por demás fuera de la realidad.

En el caso de “La voz de la igualdad”, Leder, quien se ha destacado por dirigir producciones televisivas como “Urgencias”, no puede despegarse de esa influencia, de hecho la película todo el tiempo tiene un aire de pantalla chica, y además vuelve a rayar en la falta de sutileza, en lo descarado de sus intenciones. 

Además, se le ha criticado por la poca caracterización de la actriz Felicity Jones para dar vida a la jueza, el distanciamiento que hay entre la real Ruth y la de esta película. La real es serena, de emociones controladas, con argumentos bien cimentados, y en la película la vemos muy combativa. No podemos evitar también hacer referencia a las características físicas de la jueza, y ahí Leder desaprovechó una gran oportunidad de recrearlas. Pero, con todo esto, resulta una opción interesante en cartelera.

Ruth Bader Gingsburg, de ascendencia judía, fue en los años 50 una de las pocas mujeres que ingresaron a estudiar leyes en Harvard. En su generación sólo había nueve, y el decano las obligó a justificar su estanca ahí, ocupando lugares que tradicionalmente eran para hombres.

A la par, era madre de familia, casada con otro abogado, Martin D. Ginsburg, quien estaba muy consciente del atraso en las leyes para con las mujeres. Fue profesora en la Universidad Rutgers y encabezó el Proyecto de Derechos de la Mujer en la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos.

Encabezó entonces una lucha en los juzgados para poner en evidencia la desventaja de las mujeres en las leyes de EU en plenos años 70, lo que la convirtió en una voz importante para lograr avances. Desde 1993 es jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, nombrada por el presidente Bill Clinton. Representa el ala liberal del máximo estrado judicial.

Hoy es un ícono de la cultura popular estadunidense. Se le conoce como “Notorius RBG”, se hacen memes, se hacen cápsulas humorísticas, hasta disfraces para el 31 de octubre. Y ella se divierte. Eso lo podemos ver en otra cinta reciente sobre su vida, el documental “RBG”, de Betsy West y Julie Cohen, que también tiene ese aire televisivo, pero que aborda a la figura de Ruth desde todos sus aspectos. Por cierto, este documental fue nominado al Óscar.

Ella es tan importante en Estados Unidos, que hay una preocupación por su salud. Tiene 86 años. Si a ella le sucede algo, deja al país (y al mundo) en manos de Donald Trump. Es un buen contrapeso al igual que Nancy Pelosi. Espero sus comentarios en @Roberto_INFO7.


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