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Cultura

Mucho apantalle, falta alma

Miércoles 02 de Agosto 2017

Roberto Uriel

Y no es que "Dunkerque", la nueva película escrita y dirigida por Christopher Nolan, sea mala, al contrario, es una gran cinta, una superproducción hecha con toda la mano en la parte técnica. Sin embargo, le faltan elementos para que el espectador haga "click" con la historia, con sus personajes.

La narración nos muestra sencillamente la lucha por sobrevivir de varios soldados franceses en plena Operación Dinamo en la costera ciudad de Dunkerque. Es una lucha contra viento y marea por salir vivo. Y muestra los intentos por lograrlo.

Pero parece que el director se centró en solo mostrar ese aspecto fundamental de todo ser vivo, el buscar la supervivencia, y dejó de lado el mostrarnos las historias que sustentan esa lucha.

Vemos un gran despliegue de recursos, desde la movilización de los barcos que se usaron en la citada operación, la fotografía aérea que es espectacular, y la filmación en los lugares exactos donde la historia real tuvo lugar.

Pero las tres historias que se conjuntan en este largometraje son frías. La única que ofrece una gama de matices más interesante es la del marinero inglés, el señor Dawson (Mark Rylance), quien en compañía de dos jóvenes, uno de ellos su hijo, se lanza a altamar en apoyo a los soldados que estaban batallando para poder salir de la playa francesa.

En general es una puesta en escena monumental, que se disfruta desde la parte visual. La fotografía de Hoyte van Hoytema es estupenda, con grandes planos, sobre todos los aéreos. Para un mejor disfrute de esta cinta es recomendable verla en pantalla Imax.

También es de destacar el eficiente ritmo narrativo, hace uso de la esencia pura del cine, de contar una historia a base de fotografía, ya que Nolan optó por tener pocos diálogos. Aún así, el relato mantiene al espectador al borde de la butaca.

Sorprende además la actuación de Harry Styles como uno de los soldados que busca sobrevivir, y la verdad este joven cantante demuestra que trabaja bien como actor.

En el caso del resto del reparto destaca Tom Hardy, pero no por su actuación, sino porque casi pasa desapercibido, con un personaje un tanto secundario, que lo obliga a portar la mayor parte del tiempo una máscara que solo deja ver sus ojos...

Sobre este tema de Dunkerque, recomiendo revisar el magnífico plano secuencia que Joe Wright filmó para "Expiación, deseo y pecado", donde revivió con estupenda minuciosidad ese rescate de soldados en plena playa de Dunkerque.

"Paterson"

El estreno de la semana sin duda es "Paterson", una cinta para disfrutarse serenamente, con los cinco sentidos receptivos al arte y a la vida. Un auténtico cine de autor, del estadunidense Jim Jarmusch.

Es la historia de un hombre llamado Paterson, que curiosamente radica en Paterson, Nueva Jersey, y cuya vida como conductor del transporte urbano es rutinaria, hasta cierto punto podría decirse que aburrida.

Sin embargo, existe para él un remanso llamado poesía. Sí, escribe en su pequeño cuaderno, que lleva a todos lados. Su fuente de inspiración son las cosas que ve en su andar diario, las charlas que escucha en el autobús que conduce. Las situaciones que se topa. Sus paseos con el perro todas las noches. Y la cerveza con amigos y uno que otro personaje en un bar que a diario frecuenta.

Adam Driver, a quien recientemente vimos en "Silencio", la última película de Scorsese, da vida a Paterson, y el papel le viene como anillo al dedo. ¿Cuántos no nos hemos sentido como Paterson? Entre la rutina, la pesadez y a la vez un optimismo poético. Gran actuación.

Una cinta pausada, contemplativa, reflexiva, que nos habla sobre la vida cotidiana, la vida en pareja, y la poesía que hay en cada instante de la vida y en cada lugar.

La fotografía a cargo de Frederick Elmes es poesía en imágenes. Ampliamente recomendable.

"Bajo la arena" y "Cordero de Dios"

Esta semana también llegaron a la Cineteca de Nuevo León y a plataformas digitales dos películas que tienen en común presentar episodios poco conocidos que tuvieron lugar tras la Segunda Guerra Mundial.

Primero está "Bajo la arena" ("Under sandet – Land of Mine") del director danés Martin Zandvliet, quien presenta cómo el gobierno de su país utilizó a más de 20 mil prisioneros alemanes, casi todos adolescentes, para limpiar las playas de las minas antipersonales que sus padres o hermanos mayores sembraron durante la guerra, con los peligros que ello representa.

Y vemos como los militares en Dinamarca actuaban casi por revancha, realizando bajezas equiparables a las sufridas por las víctimas de los alemanes.

Una conmovedora cinta que retrata la dura situación que debieron enfrentar los prisioneros alemanes. Además, la fotografía es de una extraordinaria belleza, pues se rodó en escenarios naturales de Dinamarca.

En segundo lugar "Cordero de Dios" (Les Innocentes) de la directora francesa Anne Fontaine, quien es también conocida por sus cintas "Coco antes de Chanel" y "Adore", ofrece una visión a otro oscuro y conmovedor capítulo post guerra.

Muestra una cara poco conocida, desmitificante, del Ejército Rojo, la fuerza armada de Rusia, quienes irrumpieron en un convento católico de Polonia, violando a las monjas, que tras esto muchas de ellas resultaron embarazadas, o en su defecto con enfermedades venéreas.

Una joven médico llegará a escondidas al convento para ayudarlas a parir, mientras que va enfrentando situaciones que pondrán a prueba sus creencias, sus convicciones políticas y humanitarias e incluso su fe.

Una construcción narrativa sensible, realista y sólida de la tragedia que vivieron estas religiosas, un episodio tan real provocado por quienes vencieron a los nazis, pero que con sus acciones provocaron daños tan cuestionables como lo que narra Fontaine.

Espero sus comentarios en @roberto_INFO7








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