Te encuentras en:
>
Olivia Martínez Valenzuela
Política

Lozano: a echarlo por insano

Viernes 16 de Junio 2017

Hay alcaldes que siguen sin entender que el poder de gobernar que les fue conferido en las urnas es para servir a la sociedad y no para servirse: uno de ellos es el presidente municipal de Pesquería, Miguel Ángel Lozano, quien se ha convertido en un cacique de pueblo que no permite avanzar y cuya mentalidad retrógrada afecta el destino y la economía de miles de ciudadanos.

Basta con darse una vueltecita a este municipio para ver que este edil es indeseable para la comunidad porque con su monopolio del transporte urbano impide que la libre competencia en las rutas de transporte fluya y beneficie a los usuarios, una práctica que inició desde la ocasión anterior que fue alcalde y que, como le redituó jugosísimas ganancias, hoy cínicamente repite.

Pero el asunto, desgraciadamente, va más allá. Lozano tiene una triple cachucha que le permite mangonear impunemente el tema del transporte público en su municipio en abierta violación a las leyes y existiendo de por medio graves conflictos de intereses y evidente tráfico de influencias.

Veamos la forma triangulada con la que opera este señor: con su cachucha de empresario, este alcalde del PRI es dueño de la Ruta 111 que, de acuerdo con los usuarios, presta el servicio más pésimo de la región y cobra las tarifas más elevadas. Como la cachucha de presidente municipal, este empresario ha usado sus influencias ante la Agencia Estatal del Transporte para impedir que otras rutas urbanas que no sean la suya y las de socios y amigos presten el servicio y así evita la competencia, lo que se traduce en un monopolio prohibido por la ley. Y encima, con su doble cachucha de empresario y de alcalde preside la Agrupación Consorciada del Sistema de Transporte para decidir quién sí y quién no presta el servicio camionero dentro de su pueblo.

Y así, el negocio es redondo. Si él como empresario tiene, sólo por la Ruta 111, ingresos mensuales de cuando menos dos millones de pesos, como presidente de la Agrupación Consorciada del Transporte no se muere de hambre porque las 17 rutas que él mangonea le dejan a él, a sus socios y amigos ingresos mensuales de al menos 34 millones de pesos.

¿Qué hace el PRI para meter en cintura a este hombre que, por cierto, fue dirigente estatal de este partido y que ya se entregó a los brazos del gobierno estatal "independiente", pero que lucró con el logotipo del tricolor para llegar por segunda ocasión a la alcaldía y que ahora busca, por la vía de la reelección, su tercer período? Nada. Lo solapa con tal de mantener bajo estas siglas esa posición, sin importarle la corrupción, el tráfico de influencias, el conflicto de intereses y el pisoteo de las leyes.

Como nadie hace absolutamente nada para frenarlo, esperemos que sea el veredicto del pueblo quien finalmente con el voto en las urnas lance a la calle a este alcaldito y le niegue la reelección. Que a Lozano lo echen del poder por insano. Y que por fin este pueblo pueda despuntar para beneficio de las nuevas generaciones.


Otras editoriales