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Cultura

Kayla dentro y fuera de redes sociales

Viernes 17 de Mayo 2019

Roberto Uriel

En la pasada entrega de los Globos de Oro, en el mes de enero, una de las nominaciones que sonaron poco acá de este lado del continente fue la de Elsie Fisher como mejor actriz de comedia o musical por su trabajo como la tímida protagonista de “Eighth grade” (EU, 2018), titulada en español como “La vida de Kayla”, nombre que no le hace nada de justicia al título.

Se trata de una película escrita y dirigida por la estrella de YouTube, cantante y cómico, Bo Burnham, a quien seguramente muchas personas conocen por su canal en la citada red social, el cual ha sido uno de los casos más exitosos de esa plataforma. Más adelante hablaremos de él.

“Eighth grade” presenta a Kayla, una adolescente que está a punto de salir de la secundaria, tímida, callada y hasta podría decirse que insegura. Ella se refugia en sus redes sociales, tiene un canal en YouTube donde habla de temas propios de su edad, pero que resultan una contradicción total a su vida real.

En sus videos ella se muestra segura, con tema de conversación y facilidad de palabra, pero en su vida fuera de sus dispositivos le resulta muy difícil hacer amistades, y además lleva una muy mala relación con su padre, quien claramente no sabe cómo ayudar a su hija.

A lo largo de la historia vemos a Kayla en diversas situaciones comunes, por así llamarle, de la adolescencia, y otras situaciones que se pueden considerar muy serias y hasta de riesgo.

Se explora cómo una chica de 13 años podría transitar por esa situaciones, mientras que su padre incluso toma una actitud protectora, sin comprender que tal vez lo que su hija necesita, o necesitaba, son herramientas para la vida.

Resulta interesante cómo Bo Burnham dio esas características tan definidas a Kayla y desarrolló una historia en la que aborda las situaciones de la adolescencia en plena época de redes sociales, con sus respectivos riesgos, pero es muy valioso que no cayó en la tentación de ofrecer una película moralizante o con un mensaje de moraleja. Simplemente explora la vida común de una chica en un mundo interconectado mediante internet.

Es importante destacar cómo Burnham dotó a Kayla con esa, digamos, doble vida que hoy en día es tan común: lo que mostramos en nuestras redes sociales, y lo que sucede en la realidad, en nuestro andar diario, la familia, la escuela, el trabajo, etcétera.

La labor dramática realizada por Fisher es muy destacada, dotando a Kayla de esa inseguridades adolescentes, por la forma en que habla, se dirige, camina incluso encorvada. Y aunque su personaje roza ligeramente en el cliché, goza de comodidad actoral.

Además me resulta bastante irónico que Kyala sea el reflejo de una situación que se vuelve popular en redes sociales, con una filosofía barata de vida que nos indica o instruye en cómo comportarse, qué acciones realizar para ser feliz, tener éxito, conseguir metas, etcétera, y el fondo o lo que hay detrás es todo lo contrario a lo que se predica. Kayla es un claro ejemplo de ello.

Burnham tal vez vivió esas mismas situaciones, pues comenzó muy joven a crear contenido para las redes sociales, y probablemente enfrentó las mismas inquietudes, pero se agradece que, si es que existieron, no las utilice para aleccionar, reprender, desaprobar, moralizar.

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