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Olivia Martínez Valenzuela
Política

Están todos bien

Viernes 17 de Marzo 2017

Como si el gobernador Jaime Rodríguez no tuviera tantas vasijas en la lumbre, la administración a su cargo vuelve a quedar exhibida a nivel mundial por el mal manejo de la seguridad dentro de los reclusorios y, ¡gulp!, se difunde un video que muestra cómo un grupo de reos agrede física, sexual y verbalmente a otros presos, sin que la autoridad estatal haga nada por impedirlo.

A poco más de un año de la matanza de 49 reos en el Penal del Topo Chico, la peor tragedia que se haya vivido en un centro penitenciario en México, ahora surge este video que exhibe la podredumbre que el gobierno estatal no ha podido limpiar, ni solo ni en coadyuvancia con el gobierno federal.

Estamos, irremediablemente, ante las miserias de un sistema carcelario corrupto e ineficiente donde no se administra la justicia, donde no se regenera a los presidiarios y donde las prácticas sanguinarias son el pan de cada día.

¿Y qué hacen las autoridades penitenciarias? Solapar, hacerse de la vista gorda. ¿Qué hace el secretario general de Gobierno, Manuel González? Nada, como no sea negar la realidad, echarle flores a su jefe y despotricar contra todo el que no congenie con ellos. ¿Qué hace el secretario de Seguridad, Cuauhtémoc Antúnez? Nada, como no sea lavarse las manos intentando evadir culpas, mientras los hechos violentos lo toman por sorpresa un día sí y otro también.

Lo más importante: ¿Qué hace el gobernador? Nada, como no sea seguir de viaje, en socialitos, tratando de hacer alianzas para intentar lanzarse como candidato "chapulín" a la presidencia del país, mientras sigue sin resolver los problemas de Nuevo León, entre ellos el de la inseguridad.

Hay que recordarlo: tras la matanza del Topo Chico, él se fue a meter dentro de ese polvorín y se tomó la foto con los reos, asegurando que todo estaba bien. Y hasta declaró que todo estaba bajo control. Hoy, poco más de un año después, su vocero de seguridad sale con la misma verborrea, y dice que el penal de Apodaca está tranquilo y que los internos están bien.

No hay más ciego que el que no quiere ver. Ambos penales son polvorines, pero el gobernador, su vocero, el secretario de Seguridad y el secretario general de Gobierno insisten en minimizar los hechos violentos... hasta que la violencia y la realidad no vuelva, oootra vez, a desmentirlos a todos.

Un signo característico de los gobiernos ineficientes, corruptos y demagogos es negar los hechos y desmentir las realidades. Pero el tiempo pone a cada quien en su lugar.

Lástima porque el tiempo pasa y después ya no habrá después. La violencia se recrudece, y los funcionarios siguen sin actuar. ¿Cómo van a proceder contra la inseguridad, si no la quieren aceptar?

¡Ah!, pero los presos "están todos bien". Ni hablar.



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