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Olivia Martínez Valenzuela
Política

Club de Tobi

Jueves 09 de Marzo 2017

Fuera máscaras: a propósito del Día Internacional de la Mujer, que se celebró este miércoles, vale la pena exhibir a los políticos que en Nuevo León usan a la mujer a su conveniencia, presumiéndola cuando la necesitan y pateándola cuando de negar sus cualidades se trata.

En el 2015, cuando andaba en campaña electoral, el hoy gobernador Jaime Rodríguez Calderón prometió la inclusión de la mujer en puestos estratégicos, pero finalmente esa resultó ser otra más de sus mentiras porque vea usted: de los 15 cargos de primer nivel en el gobierno estatal, sólo tres son ocupados por mujeres... y eso es mucho decir, porque encima el papel de ellas tres está reducido, casi casi, a ser meras figuras decorativas.

El gobernador, un recalcitrante machista, ha enseñado el cobre: la igualdad, la paridad de género y la equidad son palabras que en su discurso electorero se escuchaban bien, pero en la práctica su gobierno estatal resultó ser excluyente y formó un moderno Club de Tobi en pleno, en el que las decisiones más importantes las toman sólo los hombres.

Las únicas mujeres que hay en cargos de primer nivel en su gabinete son Luz Natalia Berrún, secretaria de Desarrollo Social; Nora Elia Cantú, titular de la Contraloría; y Luisa Yessica De Lamadrid, representante del gobierno de Nuevo León ante la Ciudad de México... y párele de contar.

A Luz Natalia, El Bronco la desincomodó de su trabajo como académica en la UANL y la puso a repartir despensas y a entregar apoyos donde le conviene al gobierno estatal en un interés clientelista. Ella no ha sabido, no ha podido o no ha querido coadyuvar para disminuir la pobreza en los cinturones de miseria. Y con el relajo de las tarjetas de despensa y medicinas con las que se favoreció a una empresa amiga del grupo en el poder, su dependencia ha pisoteado a los grupos vulnerables al no darles ni en tiempo ni en forma los apoyos económicos a los que por ley tienen derecho.

A Nora Elia Cantú casi le toca vigilar los procedimientos normativos en la administración, pero es fecha que no sabe cómo hacerlo. Vigilar a los cuates y hacerse de la vista gorda no tiene ningún mérito. Ha quedado evidenciada porque ni detectó la amañada compra de 200 mil cobertores al triple de su valor, el llamado Cobijagate, ni tampoco se enteró del nepotismo en el primer nivel de la administración, con funcionarios contratando a su propia parentela, entre ellos los papás, hijos, hermanos, primos, sobrinos, cuñados y concuños, para meterlos como burócratas, sangrando al erario.

Y Luisa Yessica quedó exhibida porque, con todo el mega-presupuesto que tiene asignado, no pudo hacer nada para cabildear ante funcionarios del gobierno federal y ante diputados la asignación de más recursos para nuestro estado en el 2017. ¿Resultado? Nos fue peor que nunca. Ella cree que con andar de socialitos se arregla el mundo... y no es así.

En el Club de Tobi, el gobernador y 12 secretarios de primer nivel toman las decisiones que tienen que ver con los temas importantes, es decir, los asuntos políticos, el manejo del dinero, la procuración de justicia, el desarrollo urbano, la generación de empleos, el tema agropecuario, la administración y la planeación. Y las mujeres son relegadas, porque no importan: a éstas el gobierno las usa cuando le conviene.

No se trata de que a las mujeres les asignen posiciones sólo por serlo, sino que se les reconozca su talento y su responsabilidad porque, aparte, representan a la mitad de la población. La mujer necesita ser valorada y que no se le ningunee. Pero en un gobierno machista, como el de El Bronco, las mujeres salen sobrando. Demostrado está.


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