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Olivia Martínez
Política

Chapulín y roedor

Domingo 17 de Septiembre 2017

Olivia Martínez

No hay que darle tantas vueltas estando el suelo tan parejo: sin haber dejado el cargo de gobernador, Jaime Rodríguez Calderón ya comenzó descaradamente a desviar tiempo y recursos oficiales para reunir las firmas que necesita para cumplir su sueño guajiro de ser precandidato a la presidencia del país.

Usando los muchos privilegios que le da el poder, este personaje tiene meses tramando la obtención de los apoyos para que el Instituto Nacional Electoral le dé el estatus de precandidato. En lugar de dedicar el cien por ciento de sus esfuerzos a gobernar, este hombre le pica los ojos a la ciudadanía para dar el chapulinazo. En vez de presidir reuniones para acabar con la inseguridad y la injusticia, en vez de implementar estrategias para combatir la corrupción y mejorar la educación y en vez de lograr el estado de progreso que prometió, él dedica el tiempo oficial y los recursos del gobierno a intentar saciar sus intereses electoreros e irse de chapulín.

Lo ilegal e inmoral es que, socarronamente, de modo ladino El Bronco pretenda avanzar en el proceso de recolección de firmas sin haber renunciado o sin pedir licencia para ausentarse de la gubernatura. Es decir, quiere celeste sin que le cueste. Quiere una doble cachucha de gobernador y de precandidato presidencial: de gobernador para seguir disponiendo del dinero del pueblo para financiar su campaña, y de precandidato para saciar su ego, su vanidad. 

Ya su incondicional, el secretario general de gobierno, anunció que Jaime seguirá de gobernador y que en sus "ratos libres" que tiene fuera del trabajo se dedicará a juntar las firmas. Las declaraciones del cínico secretario general de gobierno no tienen desperdicio: dijo que el trabajo de gobernador es "de siete de la mañana a siete u ocho de la tarde".  Le salió naturalita su vocación de burócrata, de típico conchudo, de cómodo Godínez, olvidando que cuando su jefe buscó ser gobernador es porque sabía que la naturaleza y la responsabilidad de su cargo llevan implícito que la labor es de tiempo completo. Para eso se alquiló y para eso se le paga.

Si el secretario de Gobierno habla así, es porque su jefe se lo ordenó. Punto. Lo que eso demuestra es la falta de oficio político de ambos y los exhibe como oportunistas que llegaron al cargo sólo para tratar de saltar a un puesto mejor, sin importarles las necesidades y expectativas de los nuevoleoneses. 

Nos da pena tener un gobernador así y tener un secretario de gobierno como Manuel González. El desvío de recursos (sea dinero, tiempo, personal a su cargo, autos, teléfonos) es un delito que debe sancionarse. Jaime no puede ni debe permanecer más en la gubernatura buscando la candidatura presidencial, porque las 24 horas del día lleva la investidura de gobernador y no se la puede quitar. 

Por fin, El Bronco terminó de enseñar el cobre: hace todo lo que puede para brincar como chapulín, pese a que en campaña electoral prometió que no lo haría. Este chapulín se convertirá en roedor: usar el cargo de gobernador para promoverse como candidato presidencial es ser roedor, pues está robando tiempo oficial y recursos que los ciudadanos pagamos con nuestros impuestos. Que no se nos olvide.

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