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Banco ¿`de México`?

Lunes 26 de Octubre 2015

Guillermo Fárber

En el machote de presupuesto de la Ley de Ingresos de la Federación existe desde siempre un renglón que dice: “Remanentes de operación del Banco de México” (artículo 55 de la Ley Orgánica del Banco de México). En la contabilidad empresarial normal, a este “remanente” se le llama “ganancias” o “utilidades”. Pero, en fin, ya sabemos que el Banco de México no es gubernamental ni es estatal ni es privado ni es terrícola… sino todo lo contrario.

Antes, siempre el Banco de México había contribuido al gasto federal (y más durante la Docena Trágica de Echeverría y López Torpillo, cuando “las finanzas nacionales se manejaban desde Los Pinos”). Pero desde el año 2000, con la llegada de Vicente Fox al poder, esto se terminó. Sin la menor información al público, como suelen hacerse las cosas públicas en este país, el Banco de México no volvió a comprometerse a poner ni un centavo partido por la mitad en el erario público.

Año tras año, ese renglón registraba la cifra exacta de cero pesos, cero centavos. O sea, mientras a los ciudadanos nos subían los impuestos, al Banco se le exentaba de toda contribución.

¿A esta razón podría deberse el “hueco fiscal” que denunció el actual jefazo del Banxico, Agustín Carstens (de corazón globalista, como prueba su “formación” en la universidad de Chicago y su paso por el FMI y el Banco Mundial), cuando fue secretario de Hacienda (2006-2009), y Calderón lo mandó al Banco de México a fin de reemplazar a Guillermo Ortiz, quien moría por reelegirse otra vez en ese puesto trasnacional, pero a quien Calderón odiaba visceralmente, y aumentó el IVA de 15% a 16%?

Timonazo
¿De pronto, misteriosa y abruptamente se terminó todo remanente de operación? Es decir, ¿así nomás de pronto el Banco de México dejó de ser el súper rentable negocio (global-privado, aunque se disfrace de semi gubernamental “autónomo”) que siempre había sido? ¿Tan ineficiente se volvió el Banco de un día para otro? ¿O más bien el Banco de México decidió quedarse con todos sus (cuantiosos) ingresos, pintándole un violín marca Basilea a la sociedad mexicana? ¿Y Fox se lo permitió? ¿O ni cuenta se dio del golazo que le metieron? Bueno, más bien esa responsabilidad es del PAN porque esta extraña conducta se repitió fielmente bajo Felipe Calderón, y, tal vez por pura inercia, los dos primeros años de este gobierno.

Ahora, de pronto y sin mediar explicación alguna, Banxico dio un recule brusco y entregó $31,499 millones de pesos al gobierno federal. Como decimos los totorames: WHAT??? ¿El gobierno actual decidió volver a apretarle las tuercas y exigirle que se volviera a poner con su cuerno, en vista del apremio de las finanzas públicas por la caída severa de los petroprecios, y los recortes obligados que ya se anunciaron? Si es así, ¡bien por Peña Nieto!

Lo más curioso es que, a pesar de no darle ni un peso al gobierno mexicano, justo en esos años de bonanza (para el Banco), el banco de México estaba técnicamente quebrado, según su propio balance: en la página 129 de su Reporte de 2012 (http://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-discursos/publicaciones/informes-periodicos/anual/%7B8E01B9AD-971C-FEF0-56A4-DA54C7106DF8%7D.pdf) el Banco de México declara en su balance general un capital NEGATIVO de $78,712 millones. O sea, que tenía más pasivos que activos.

El dinero vuelve a los bolsillos de siempre
Pero el Congreso acaba de echarle un balde de agua fría a esta “buena” noticia. Aprobó que ese remanente (y todos los futuros, cuando los hubiere) puedan ser canalizados, en un rango de 70%, al pago de la deuda, y el 30% restante al Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios. O sea, de regreso a los prestamistas. Con ese ordenamiento, incorporado como artículo 19 BIS de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el Congreso de la Unión renuncia a su facultad de disponer el uso de los recursos públicos. O sea, por esa vía, el grueso de la lana “sobrante” o “remanente” vuelve a los prestamistas, ultra quebrados y urgidos hoy de recursos. El caso es que el gobierno tampoco tenga ese desahogo.

De todos modos Juan te llamas, pues.  La ordeña cambia de ubre, pero continúa impertérrita.

Tres simples letritas
¿Te fijaste en un pequeño detalle? El sitio del orgullosamente “autónomo” Banco de México en la web era http://www.banxico.org.mx Y ahora es http://www.banxico.gob.mx ¿Curioso, no? ¿Encubre de pronto su “autonomía” para refugiarse bajo el manto protector del gobierno mexicano?

Otro detalle curioso. En el balance del año pasado consta que el monto de “Créditos al gobierno federal” era cero. En tanto que su cuenta de activo “Participaciones en organismos financieros internacionales” importó $10,834 millones. O sea, esos “organismos” (FMI, BM, OCDE, BID, etc), del que es propietario de un cachito, ¿son para Banxico 10,834 millones de veces más importantes que el gobierno de México?

Otro detalle del orgullo de mi nepotismo. ¿Cuál es al despacho contable que audita todos los estados financieros de Banxico (que lo tiene como cliente cautivo, pues)? Mancera SC. Que no es realmente una firma mexicana, por cierto, sino una filial de la trasnacional Ernst & Young. ¿Y quién es un accionista importante de ese despacho? Miguel Mancera Aguayo. ¿Y quién fue el gobernador del Banco de 1982 a 1997? Miguel Mancera Aguayo. Qué bonita familia, ¿no? ¿Y eso de “conflictos de interés”? Bueno, pura palabrería populista para consumo del peladaje.

Para rematar, un toque optimista acerca del acendrado patriotismo del Banco. En su propia página (http://www.banxico.gob.mx/) anuncia este reporte: “09/10/15. Is the Mexican economy ready for a higher-rate environment?, Javier Guzmán, Subgobernador del Banco de México (disponible sólo en inglés)” Y este otro: “02/10/15 The Mexican economy: the need for differentiation, Manuel Sánchez, Subgobernador del Banco de México (disponible sólo en inglés).”

¿Todavía hay quien puede creerles que son “de México”, cuando hasta a nuestro idioma le hacen ascos?

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