Es un matrimonio muy peculiar ya que comparten las horas del día laborando juntos en la plomería, Roberto quien tiene 35 años de plomero es ayudado por su esposa Patricia, quien después de ser ama de casa decidió hacerse toda una experta en el manejo de la pala y en cuestiones de drenaje; por lo que ahora esto se ha convertido en un estilo de vida pero sobre todo en su fuente de ingreso |