EFE - Los participantes superaron con creces los 30 metros que los
organizadores esperaban alcanzar en un principio, explicó a Efe el
presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y
Alimentos Condimentados (Canirac), Marco Antonio Buendía.
Buendía comentó que la organización se había establecido esta
meta para romper la marca obtenida hace años en Colombia, donde se
elaboró un taco de 15 metros.
Arroz, cilantro, chicharrón, pollo y cebollas asadas se
dispusieron en las mesas instaladas por los organizadores de la
Feria Internacional del Taco y el Mariachi, que permanecerá una
semana en esta turística plaza de México.
Un despliegue de sabores y olores para conseguir "un taco muy
original y muy a la mexicana", que reuniera "todos los
ingredientes", señaló Buendía.
Los primeros curiosos llegaron a mediodía, cuando apenas
empezaban a colocarse las primeras tortillas sobre las mesas, y
colaboraron impidiendo que el viento se llevara los platos.
Una multitud hambrienta esperó a que el gigantesco rollo de carne
y harina estuviese listo, mientras cada taquería participante
elaboraba sus correspondientes 700 gramos con ingredientes variados.
Envueltos en maíz o trigo, los célebres tacos mexicanos son
rápidos y fáciles de hacer, y pueden contener casi cualquier guiso,
acompañado por una infinitud de salsas que incluye la roja y la
verde, que tantos disgustos causan a los novatos del picante.
La fama de este plato es la responsable de que cadenas de comida
rápida de diversos países oferten en sus menús tacos que no siempre
hacen honor a su nombre.
Para los mexicanos, el taco es toda una cultura -es normal que
cada uno tenga su propio récord de ingestión de este plato-, y
cuesta caminar por las calles del país sin tropezar con una taquería
al aire libre, donde a cualquier hora los colegiales y los turistas
se mezclan con ejecutivos y policías.
Esta mañana en Garibaldi, en apenas una hora, más de 30 kilos de
comida fueron enrollados en las largas tortillas de harina empleadas
para la ocasión, mientras los presentes coreaban "sí se pudo".