La banda originaria de San Francisco, Faith No More, derrochó energía a través de su música en un show que duró casi dos horas, la primer sorpresa de la noche fue cuando el grupo salió al escenario portando máscaras de luchadores mexicanos. Mike Patton, vocalista de la banda, conectó de manera inmediata al arrojar el atril del micrófono al público y demostrar su buen dominio del español. Pero eso no fue todo, ya que desquitó su frustración al destruir dos amplificadores y tumbar otro utilizando su cabeza |